No a la pena de muerte (Ensayo argumentativo)
¡No a la pena
de muerte!
(Ensayo)
La pena de muerte ha sido motivo de conversación para muchas personas en la República Dominicana,
puesto que, algunos consideran que existen individuos que merecen este tipo de
condena. No obstante, como en todo tema de controversia, también hay otros que
no están de acuerdo con tan abrupta decisión. Pues la verdad es que, cada
persona tiene derecho a preservar su vida, además, hay que considerar otras
alternativas más humanas y justas que se interpongan ante la aprobación de esta
normativa. En este ámbito viene al caso la pregunta: ¿Se pueden reponer con la
muerte los hechos delictivos que un criminal haya hecho?
Es
conveniente tener presente, qué es la
pena de muerte, según (Ángel & Nieto,
1999) “Es la sanción jurídica capital, más rigurosa de todas, consiste en quitar la
vida a un condenado mediante los procedimientos y órganos de ejecución
establecidos por el orden jurídico que la instituye”. Estos preceptos se basan en el sometimiento a
técnicas de retribución con sistemas de paga como; la decapitación, cámara de
gas, inyección letal, electrocución, fusilamiento, ahorcamiento y lapidación a
personas que son culpables de algún delito mortífero. Como se ha reiterado
desde el inicio, estas técnicas son totalmente inhumanas y quitan al ser humano
la posibilidad de reincorporarse a la vida social y laboral.
En
los tiempos antiguos, las sociedades se ajustaban a la ley del talión, donde el
principio de justicia retributiva, era el lema: “el ojo por ojo y diente por
diente”. Dicha ley era utilizada para castigar a una persona de la misma forma
en que ésta había incurrido sobre la otra, por ejemplo; si un hombre mataba a
alguien, era castigado igualmente. Hoy en día, hay sectores de la sociedad que
quieren actuar del mismo modo, ya que se basan en que, este es el medio más
efectivo para castigar los comportamientos desenfrenados de los delincuentes, porque apoyan el concepto
de que, es la única salida o alternativa que merecen estos malhechores. No
obstante, se les olvida que estamos en la edad contemporánea, nuestros
pensamientos y acciones ya no son iguales, por lo que nuestra manera de
sancionar tampoco debe ser la misma.
También,
hay sujetos que justifican el hecho de que algunas naciones desarrolladas,
utilizan este método de castigo, del cual refieren, que puede ser la mejor
opción para acabar con estos maleantes. Sin embargo, ignoran que 108 países,
según un artículo llamado france diplomaite
(2018) abolieron este tipo de represión, porque explican que esto no le ha
garantizado una menor tasa de delincuencia. Por esta razón, usan otros métodos
más efectivos, sin tener que utilizar procesos tan drásticos con los cuales no
se obtiene ningún resultado determinante.
Por
otro lado, hay autoridades del país que apoyan la legalización de la pena de
muerte, porque piensan que, para reprimir estas conductas antisociales, es
necesario que estos delincuentes paguen con la muerte. En cambio, se hacen los
desentendidos, frente a la convención americana de los derechos humanos, la
cual resguarda el derecho a la vida,
en el Artículo 4, donde dice que
“Toda persona tiene derecho a que se respete su vida. Este derecho estará
protegido por la ley y, en general, a partir del momento de la concepción hasta
la muerte. Nadie puede ser privado de la vida arbitrariamente”. Esto significa
que, cuando se aplica esta medida
arbitraria, se viola este derecho. Por
ende, nadie merece pagar con la muerte, porque se estaría revocando este
decreto, no importa el delito que sea, al hombre se le asigna automáticamente desde
que nace esta pauta, la cual es inalienable.
En resumidas cuentas, la pena de muerte nunca ha sido el mejor castigo para enmendar
delitos, no hay pretextos para emplear este método, nadie merece pagar con la
muerte, puede haber otros castigos optativos para sancionarlos. No vivimos en
tiempos antiguos, por este motivo, se necesita
un mundo más abierto al cambio, como dice; Paiva, Tania Carolina (2016) en su artículo sobre
le pena de muerte “un mundo
en el que matar a alguien no se considere justicia”. La vida no es un
juguete, no se compra ni se vende, tampoco se intercambia, no se restituye,
menos se debe de quitar. Finalmente, nadie tiene el derecho de escoger lo que
se hará con la existencia de los demás. El mundo está lleno de personas
inteligentes, por qué no buscar mejores alternativas de corrección.
Referencias:
Ángel, M., & Nieto, C. (1999). Pr-33. 60017. Retrieved from
file:///C:/Users/Gelmarlin/Downloads/Carpeta 05-08 2019/23502-21035-1-PB.pdf
Anónimo. La pena
de muerte nunca ha sido la solución. La voz del sur
Anónimo. La pena
de muerte en el mundo mapa interactivo. Diplomatie
Anónimo.
Pena de muerte. Diario libre.
De: Gelmarlin Rosario de los Santos (29/7/2019)
Comentarios
Publicar un comentario